Principios filosóficos

Creamos un ambiente adecuado para que las personas se encuentren consigo mismas y con el amor misericordioso de Dios.

1

Concebimos a la persona como un ser individual, racional, espiritual y libre que en su relación con Dios, consigo mismo, los demás y el cosmos es capaz de desarrollar armónicamente sus facultades, en orden a su fin último.

2

Entendemos por santidad el derecho que toda persona tiene de introducirse en el patrimonio cultural de la humanidad, a su realización plena y a la posesión de la Verdad y el Bien. Es el camino de desarrollo humano para que nuestros destinatarios encuentren y realicen su misión como hijos de Dios.

3

Incorporamos los avances de la ciencia y la tecnología a nuestra labor de Casas de Oración para hacer realidad nuestra Misión.

4

La relación religiosa-destinatario: nos manifestaremos de manera tal que a través de las palabras y acciones el destinatario descubra el amor misericordioso del Padre.

5

En nuestras Casas de Oración la norma de vida es el Evangelio, el magisterio de la Iglesia y las leyes civiles que no contradigan los principios del ideario.

6

Oración, Misericordia y servicio son la trilogía, inseparable en torno a la que gira la planeación, realización y evaluación del proceso de las Casas de Oración.

7

En nuestro apostolado, la Casa de Oración es el espacio privilegiado para compartir nuestra experiencia de la misericordia de Dios entre los que la integramos, expresando mediante prácticas sociales y en los detalles de cada día la delicadeza que es propia de nuestra identidad y nos refuerza el sentido de pertenencia.