Hábitos, valores y virtudes en nuestros colegios

La educación que se imparte en los colegios de las Siervas del Señor de la Misericordia promueve la formación mediante la virtud, ciencia y misericordia. Esta trilogía, se convierte en nuestros centros educativos en una relación de fines y medios: La misericordia a través de la ciencia y la virtud.

  • Es la cualidad que se adquiere libre y paulatinamente a lo largo de la vida y es un medio que nos ayuda a mejorar nuestra conducta en la familia, la escuela, la sociedad y en nuestra relación con Dios.

    • Responsabilidad: capacidad de responder ante nosotros mismos y ante los demás sobre los actos y decisiones propias. Supone aceptar nuestros aciertos y errores asumiendo las consecuencias.
    • Respeto: dar a cada quien el trato digno que merece en su ser y en sus bienes.
    • Gratitud: permite reconocer interiormente los beneficios recibidos, e inclina a agradecer de acuerdo a las propias posibilidades y circunstancias.
    • Orden: capacidad de organizar el pensamiento, las cosas, el medio que nos rodea y las relaciones con los demás a través de las normas familiares, escolares y sociales.
    • Patriotismo: Valor que nos hace vivir plenamente nuestro compromiso como ciudadanos con amor y respeto a nuestra nación.
    • Alegría: es un fruto del Espíritu Santo. Es una virtud no distinta de la caridad, sino cierto acto y efecto suyo. Proviene de la unión con Dios, y del descubrimiento de la amorosa providencia con que Él vela por cada una de sus criaturas. Es una virtud cristiana por excelencia, y se fundamenta en la seguridad que tiene el cristiano de ser hijo de Dios.
    • Limpieza: consiste en el aseo personal y de las cosas que nos rodean, para hacer más grata la convivencia y el trabajo diario.
    • Buenos modales: hábitos que nos inclinan a conducirnos personal y socialmente con amabilidad, decoro, urbanidad, cortesía, expresando de esta manera el respeto y aprecio por los demás.

  • Además de considerarla como virtud, es una característica de nuestros colegios. Formamos profunda y sistemáticamente a los alumnos en las diferentes ramas del saber: arte, tecnología y cultura, a fin de ayudarles a descubrir la verdad, el bien y la belleza.

    Por ello las virtudes que privilegiamos en el proceso enseñanza-aprendizaje son:

    • Amor a la verdad: virtud que nos inclina a buscar la objetividad de la realidad con profundidad. Se opone a la mentira, el engaño y a la hipocresía. Es fuente de libertad, ya que nos permite elegir el verdadero bien y por lo tanto está unida a la caridad.
    • Reflexión: trabajo intelectual que consiste en discernir los elementos necesarios antes de emitir juicios y tomar decisiones.
    • Estudio: consiste en cultivar el conocimiento profundo del saber dirigido a la captación de la verdad, así como el dominio de actitudes, habilidades, artes y técnicas específicas para organizar, ordenar y aplicar la información disponible.

  • La misericordia es el atributo por excelencia de Dios, y la máxima expresión de su amor hacia los hombres.  Es la caridad en grado máximo. La virtud de la misericordia humana promueve el bien y compromete a la práctica de las obras de misericordia entre los miembros de la comunidad educativa y nos dispone a unirnos para ayudar a los más necesitados.

    • Humildad: es reconocer las propias capacidades, limitaciones y debilidades, ante la grandeza y misericordia de Dios.
    • Confianza y abandono: es la actitud del pobre que lo espera todo de Dios y antepone la voluntad divina a la suya. Todo lo espera y nada teme porque acepta con paz espiritual que nada tiene y nada puede. Nuestro lema “Jesús, confiamos en Ti” expresa esta total dependencia de Él.
    • Sencillez: es la virtud por la que el ser humano concuerda sus intenciones íntimas con el modo en que las expresa y realiza, ante Dios, ante sí mismo y sus semejantes, sin doblez ni engaño. Exige claridad en la inteligencia, rectitud de la voluntad, prudencia en el hablar, moderación de los impulsos y dominio de pasiones.
    • Pureza: la limpieza de corazón que se expresa en la rectitud en intenciones y acciones. Incluye el cultivo de la castidad entendida y vivida como el cuidado, respeto, atención y decoro del cuerpo y la rectitud y madurez del amor humano.